El Repartidor y mí paquete

Mi nombre es Alejandro, tengo 24 años mido 176 y peso 64kg. De cara soy un tío atractivo, cabeza cuadrada, mandíbula y mentón marcados, pelo corto y negro, ojos marrones. Cuerpo definido de ir a gym tengo la tableta, los brazos y los pectorales marcados, soy un tío de culo redondo ya de por si, así que no es algo que trabajo demasiado, mis piernas están más fibradas que el resto del cuerpo ya que juego al futbol, (por afición) 3 veces por semana con unos amigos. Por último de rabo no me quejo, 19×5, no está mal pero como no soy demasiado alto y estoy algo delgado la verdad es que parece más grande, el capullo es como una seta, es más ancho que el resto del rabo. Cuando empalmado, el tronco está lleno de venas bien marcadas y los cojones cuelgan dos dedos por debajo del rabo, no son demasiado gordos pero sí que se balancean, son problemas entre mis muslos.

Este relato es algo que me paso hace un año.

Estaba solo en casa y esperaba que la empresa de paquetería me entregara un paquete de un pedido que había hecho en una tienda.

Era finales de junio, no recuerdo muy bien la fecha exacta pero sí que recuerdo que era un día de bochorno, de los que parece que no hay aire, así que andaba por casa con un pantalón corto y unas chanclas.

Normalmente el reparto suele ser al medio día así que esperé impaciente que sonara el timbre mientras preparaba la comida. Pasaba el tiempo y no había noticias ni del repartidor, ni del paquete. Para hacer algo más de tiempo decidí afeitarme, me metí en el cuarto de baño puse en el móvil una radio local en la que ponen algo de música y me empecé a afeitar.

Solo tenia barba de 3 días por lo que no tarde más de 5 minutos, tenía todas las ventanas de la casa abiertas y algo de corriente se movía por la casa haciendo que se soportara mejor el calor, de todas maneras con el agua caliente ya avía empezado a sudar, mire el reloj y pensé que me ya empezaba a ser algo tarde para el repartidos y que era posible que lo hubiese dejado para la tarde o incluso para el día siguiente.

La verdad es que me dolía pagar por un envía de 24 horas y que tardara dos días pero bueno…

Me decidía a prepararme un ducha refrescante comer una ensalada y salir a tomar una cañas con unos amigos a la sombra de algún chiringuito de la playa. Abrí el agua y la deje correr mientras me quitaba el pantalón y colocaba la toalla en un sitio donde pudiera cogerla sin salir y dejar el baño perdido.

Baje la intensidad de la luz del cuarto y me metí en la ducha, el agua estaba templada tirando a fresca, me metí en la ducha me puse de espaladas y deje que el agua refrescara mi sudada espalada, luego eche al cabeza para atrás y el agua mojo mi cabeza y bajo por la cara el pecho y el abdomen y refresco sitios donde no sabía ni siquiera que de podía sudar, pero era muy gratificante aquella sensación, tanto que hizo que me polla se empezara a poner morcillona.

Me enjabone la cabeza lo primero, luego fue el cuerpo. Enjabone bien todas las partes de mi cuerpo, abriendo bien el culo, entre las nalgas debajo de los huevos, me agarre la polla que cada vez que la miraba estaba algo mas crecida que la vez anterior, termine de enjabonarme y cuando me ti la cabeza debajo del chorro de agua y empieza la espuma a escurriese por mi cuerpo, escuche como el timbre de la puerta me reclamaba.

Grite que esperara, ya me imaginaba al repartidor con mi preciado paquete en la puerta y la idea de que se fuera sin que yo lo pudiera recoger hizo que cerrara el agua y saliera del cuarto de baño tan rápido como pude solo tapándome con la tolla la parte más privada de mi cuerpo.

Abrí la puerta algo exaltado y frente a mi había un joven de uno 26 años, con una gorra con el logotipo de la compañía un polo algo más grande de lo que necesitaba con marcas típicas del calor, un pantalón con rodilleras y unas deportivas que tenía el aspecto de haber recorrido muchos kilómetros, pero cuando el joven levanto la mirada con sus ojazos verdes me dejaron sin habla.

El joven me pregunto si me nombre era Alejandro a lo que le respondí que sí, sonrojándome un momento, pero todo se me paso cuando vi el paquete que me entregaba, lo recogí y le dije qué pasara para que le pagara los portes y firmara el papel, deje el preciado paquete en la mesa de la cocina y el joven me dijo que eran 20 euros, le dije que esperara un momento, y cerré la puerta de la entrada y cogí la cartera que estaba ahí mismo, me di la vuelta para entrar al cocina cuando la toalla se quedo a tras dejándome totalmente desnudo delante del repartidor, mire a tras y una esquina de la toalla se había quedado pillada con la puerta.

Mire al repartidor que miraba con todo descaro mi polla que entre la ducha fría y la situación en la que estaba ya estaba morcillona, y eso hizo que se me ocurrieran muchas cosas así que probé a ver que pasaba con algún comentario ya que el repartidor parecía estar de buen ver.

Cuando el repartido se dio cuenta de que lo estaba mirando con una sonrisa, me miro otra vez a mi rabo y no me dijo nada. Yo le dije con una cara en la que se podía ver que la situación me estaba poniendo muchísimo, que si quería podía agárramela y notar como seguía creciendo en su mano.

El chaval se lo pensó un segundo pero sin dejar de mirármela se acerco a mí y me agarro el rabo con cuidado. Yo me deje hacer y el rabo ya creció del todo. Le susurre al oído que si le gustaba, el repartidos trago saliva y me contesto mirándome a la cara con un sí. En ese momento estire la mano y acercándome un poco a él, le agarre el culo con mi mano derecha y apreté un poco una de sus nalgas y vi que él chaval que tenía delante estaba mas bueno de lo que aparentaba.

El culo era durito y cuando noto que lo apretaba con la mano, el se acerco más a mi cuerpo y me cogió con las dos manos del el cuello. En ese momento note el aroma que desprendía, no era para nada desagradable, era el olor de sudor pero en ese situación hizo que ya perdiera un poco los papeles, me aleje un palmo del chaval y lo bese en los labios, el me respondió mordiéndome mi labio inferior y entonces decidí ir a por todas.

Agarre el polo y lo fui levantando poco a poco, él levanto los brazos y pude terminar de quitarle la camiseta, mi sorpresa llego cuando mire el cuerpo de ese chaval.

Un pectoral bien definido con unos pequeños pezones, más a bajo los abdominales que el tío marco al ver que yo le miraba, y más a bajo una cintura que no podía ni creérme, era algo que hizo que se me callese la baba, ver a un chaval como con una V perfectamente marcada y una cinturita que pedía que lo tomaran, todo ello brillada por una capa de sudor que cada vez que mi nariz lo olía mi polla se ponía más y más dura.

Agarre al chaval por el hombro y lo agache para que se comiera mi rabo que a esas alturas ya lucia un perfecta cabeza brillante y un tronco lleno de venas.

Él no tardo en metérsela en la boca y empezar a mamar como si el fin del mundo fuera. Al ver semejante ímpetu lo cogí del brazo, que por cierto lucia una bolas que me puso más caliente y cerdo por momentos, lo puse contra la pata de la mesa, el se acomodo y empecé a follarle la boca, dentro y fuera. Se atragantaba pero seguía mamando, con un pie le pise el paquete ya se veía bastante abultado, el me cogió el pie por el tobillo e hizo que lo pisara con más fuerza. Yo encantado presione más fuerte y el pobre chico con la boca llena por mi capullo, soltó un gemido de placer que ya termino de ponerme.

Le tome del cuello le saque mi polla y le dije que abriera la boca y eche un lapo en su boca que el cabrón trago sin pestañear y abrió de nuevo la boca, como pidiendo más.

Le pregunte si era el último paquete que tenía que repartir a lo que contesto asintiendo.

Lo tome del brazo otra vez y me lo lleve a la habitación, donde le tumbe en la cama, empecé a besarle la boca y luego baje por el cuello y por el canalillo que le hacían sus pectorales, su abdomen fue después y termine en su ombligo y seguí bajando, con las manos desabroche su pantalón, los baje junto con sus bóxer, y un rabo de unos 17 cm me dio en la barbilla y no tarde más de un segundo en metérmelo en la boca por completo.

Siempre he sido activo pero me gusta hacer que el tío que este conmigo sienta que el sexo es placer para los dos, no solo en un sentido aunque, este chico se le veía que le gustaba que lo manejara e incluso que lo sometiera un poco.

Lo empecé a mamar despacio pero haciendo que el rabo rozara bien con mi paladar y con mi lengua. Notar como se estremecía y entonces empecé a mamar bien hacia adentro, descapullando el rabo con mi lengua y metiéndomelo entero hasta meter mi nariz entre el pelo recortado del pubis de aquel tío. Cuando hacia esto aquel chaval se estremecía hasta el punto que note que le empezaban a dar espasmos. Yo no quería que aquello terminara tan pronto así que me tumbé en la cama boca arriba para que el pudiera disfrutar de mi cuerpo como quisiera.

Me miraba con picardía, y le dije que se lanzara que hiciera lo que quisiera que no me iba asustar con facilidad. El chico se puso de rosillas y empezó a comerme el dedo gordo del pie, mientras clavaba su mirada en mis ojos. Eso es algo que siempre me ha gustado, así que levanté la pierna y puse el pie en su boca, el la abrió bien y yo se lo metí en la boca hasta tocarle la campanilla. Vi como el chaval empezaba a masturbarse con la otra mano, le dije que se subiera en la cama a 4 patas y que siguiera conmigo, que dejara su rabo para luego.

El tío se puso a 4 patas en mi cama quedando frente a mi polla, yo le di una bofetada y le dije que se lanzara de verdad. El chico no pudo aguantase más y de nuevo empezó a comerme el rabo como al principio, eso me hizo reclinarme de nuevo y empezar a disfrutar de una de las mejores mamadas de mi vida. Me recorría toda la polla desde el capullo hasta tragársela entera, note que se movía y vi que cambiaba de posición poniéndose en un cómodo 69.

Con su culo a tan escasos centímetros de mi cara yo no pude controlarme y hundí mi cara en ese precioso culo que era como si lo hubieras esculpido los ángeles.

Le abrí las nalgas y vi que no tenía nada de pelo, solo tenía pelo en las axilas en el rabo pero estaba recortado. Eche un lapo que le cayó directamente en el ojote y lo empecé a lamer a trabajar, le metía la lengua poco a poco y el chico gemía mientras me comía el rabo, de repente se levantó y puso su culo encima de mi cara, eso hizo que me pusiera tan caliente que empecé a tener espasmos, él lo noto y se tiro a mi polla clavándosela en al garganta y ya no pude más y empecé a preñarle la boca, con un chorro detrás de otro, el chico quería escapar pero le agarre la cabeza, si quería leche la iba a tener toda.

Cuando termine de lefarle al boca le solté y el cabrón ya se lo había tragado todo, aunque de todos modos lo poco que le quedaba lo uso para comerme la boca y así los dos disfrutáramos de mi leche.

El chico dijo que él quería que yo lo follara, a lo que conteste dándonos la vuelta sobre la cama y poniendo su culo en pompa.

Yo aunque ya me había corrido una vez estaba calentísimo por ver a un chico como es en mi cama sudado y con la lefa en su boca, me puse un condón le escupí en el culo, le di un azote, que el contesto con un gemido y se la clave de un golpe. El chico no sabía dónde meterse y ni siquiera podía gritar porque le había metido su calcetín en la boca, y empecé a follarlo primero despacio para que se acostumbrara el ojete a ese pollaco, y cada vez más fuerte y un poco más adentro. El arqueo la espalda y dijo que quería ser mío, yo empecé a fallármelo cada vez más fuerte hasta que la cosa empezó a ponerse difícil para ambos, yo sentía espasmos por su parte y empecé a sentir los míos propios. Le di un buen azote en el culo le tome de los hombros y empecé a calvarle el rabo para que le llegara bien a dentro, el se empezó a masturbar como un loco y de repente le escuche balbucear algo pero no entendí el que, así que le seguí follando, le note que le flaqueaban las piernas y empezaba a gemir, apure mis últimas envestidas y empecé a correrme dentro del condón, el se puso algo más erguido y se empezó a correr sobre las sabanas dejando un buen reguero de lefa en ellas, yo me deje caer con mi peso sobre su espalda y el quedo tumbado sobre su propia lefa, los dos exhaustos y empapados en sudor.

El chico se giro y me dio un beso muy tierno y me dijo que quería quedarse a descansar un rato, me preguntó si le dejaría ducharse para salir refrescado hacia su casa. Acepte encantado, nos quedamos durante un rato en la cama.

Una hora más tarde y ya con el ritmo cardiaco más calmado nos levantamos para ir a la ducha donde nos metimos los dos y vi que él se estaba empalmando de nuevo, yo me había corrido dos veces y él solo una así que me agaché aprovechando que tenía los ojos cerrados y empecé a comerle el rabo, el lo noto y se dejo hacer. En unos minutos me dijo que se quería correr y yo seguí mamando haciendo como que no le escuchaba, y él me lo repitió de nuevo, pero yo seguí como si nada, le agarre del culo y seguí mamando más profundo, el me lo repitió una vez más pero ya era demasiado tarde, note como el primer chorro de su leche caía sobre mi lengua, yo seguí mamando hasta que cesaron los chorros, me levanté y le di un beso que duro unos minutos.

Nos terminamos de cuchar él se puso su ropa y me dijo que siempre que hubiera un paquete para mi dirección me lo traería él en persona para que le dirá yo de mi paquete.

Nos despedimos con un beso, ahora siempre que tengo un paquete, el me lo trae y no se va sin comerme el pollón o sin cabalgar encima de mí. Todo depende el tiempo que tenga.

Alejandro(tecuentolomio@hotmail.com)

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